jueves, 5 de noviembre de 2026

Silencio, luces, acción

   Debe ser algo interesante (descubrir o conocer) como es y sobre todo como se siente cuando (se disfruta o no) confirmas la posibilidad de escuchar, de oír, percibir, así como de no escuchar, no sentir nada. Pero no en la condición de cualquier persona normal con plenas facultades biológicas de nacimiento, sino precisamente en base de alguien que precisamente no dispone de plena facultad auditiva, como corresponde en este caso a una pequeña parte de la sociedad.


    Dada que la pérdida auditiva es severa y profunda entramos en un grupo digamos relevante, pues gracias precisamente a esta discapacidad puede manifestar mas y/o mejor el contraste que “se percibe”, al que “no se percibe”. Y no es leve paso o cambio, sino de lo diametralmente opuesto.


    Se percibe claramente y potencialmente, gracias a la técnica y ciencia, pero no por ello es todo siempre agradable ni menos siempre aconsejable. El cambio (el contraste y el acceso a estas opciones como posibilidades) comporta pues muchos otros factores que ayudan a analizar, no de muchas maneras sino de infinitas posibilidades que de plano si se imagina fácilmente.


    Se expone así casi sin lógica ni agradable de entender pero gracias a esto podemos ir acercándonos un poco a las ideas y puntos que se pretende manifestar o exponer. Para poner un ejemplo simple y sencillo, cuando sufres un golpe fuerte o una confusión de elevada intensidad quedas como ausente, en blanco, y casi completamente inconsciente por unos segundos. Pero si disponemos de tiempo, herramientas, pruebas, análisis y sobre todo mucha seguridad o mejor dicho autenticidad.


    Incluso en un instante donde el silencio es evidente y comprobable se podría decir que no es del todo cierto. Adelanto o aprovecho para mencionar que hay y/o existe todavía un ruido, percepción y sensación de recibir muchísimas más señales de las que imaginamos, estas no surten de manera inmediata como se cree.


    Por decir otro simple ejemplo es como mencionar que “escuchamos nuestro propio cuerpo”. Ya que todo es en cadena y no siempre solo define o detecta un nervio o un organismo, sino que el mismo concepto de organismo tiene muchas partes, secciones, coordinaciones, distribuciones, delegaciones que por lo tanto todos siguen y todos aportan sus respectivas funciones como cualidades.


    Pero no adelantemos tanto en tan poco tiempo, pues resumir o anteponer algunas ideas hace que muy pronto olvidemos otras praxis y sobre todo otras condiciones que la asumimos como evidentes, normales, simples y cotidianas, que las cuales ni lo son ni las serán siempre así eternamente o indudablemente. Hay infinidad de factores como circunstancias determinadas en tiempo real que sobre valoramos e ignoramos de forma simple, que son precisamente pre judiciales que canalizan nuestra conducta de forma evidente.


    Un reto muy bonito y complejo de proceder es precisamente definir o tratar de transmitir aquello que escuchas, que se siente, que sientes, que convives como un sonido real, compuesto y “re producible” cuantas veces quieras y como quieras. A veces o muchas veces corroboras que es auténtico, que “no se puede” interpretar, pues irónicamente eso que sientes y escuchas no es nada comparado a cuando escuchas realmente con plenas facultades bien sea con cualquier medio de ayuda, como por ejemplo audífonos.


    Quizás esta es una de las partes mas curiosas, bellas, simpáticas y amena que uno gustaría compartir, pues entre tantas cosas se puede mencionar que es incombustible, intransferible y completamente privado como para pensar que es algo común cuando es vida diaria no lo escuchas o no corroboras tan fácilmente que los demás puedan sentir. O peor, muchísimo peor, podría decirse que es casi imposible que sientan o experimenten una mínima parte si son de plena facultad y sin padecer de la mas mínima discapacidad auditiva posible.


24 de octubre de 2026

viernes, 16 de octubre de 2020

¿Que es un hombre sin patrón?

Bueno reformulo mejor la pregunta : ¿que es un ser humano sin patrón?, indistintamente del género y de su situación personal, económica y política.

 

Esta idea me viene cuando recientemente se ha comentado como la seguridad informática está muy entredicha por culpa del usuario final. Que ya no es tema de contraseña, ni reconocimiento facial, ni doble clave seguridad con el token ni otra cosa, sino pura y duramente por su rutina sistemática en como hace, cuando lo hace, donde lo hace y en que lo hace.

 

 

Fuera de eso una persona no hace nada, una persona sabe que sus métodos deben ser de tal proceso, de tal mecánica porque su mente y su proceso así lo establece, entonces muy muy llamativo sería que no lo hiciera por su propia cuenta por su propio patrón y por su propia sumisión.

 

Los sistemas, los bots y las fórmulas de seguimiento lo tienen estúpidamente fácil en saber, localizar e incluso identificar donde estas y como estas, en que estas y para que estas. Todo ello gracias al patrón que te define, te identifica e indudablemente no puedes alterar, por mucho que trates de salir o cambiar por un periodo o en unas prácticas volverás al patrón que compartes desde no solo tu fecha nacimiento sino incluso desde tu gen adn establecido, no hay otra.

 

¿Como se benefician en ello la red informática y aparte las redes sociales? Pues algo tan sencillo como es definir quien eres, que nadie suplante de ninguna forma tu identidad. Algo en parte gracioso cuando luego precisamente los robos al banco si lo consiguen el extraer tu dinero sin necesidad de identificación, muy curiosamente.

 

Lo ideal es que este patrón de comportamiento se usara para acceder y mantener un diálogo privado, cifrado y cercado, pero parece que en ello no están muy interesados muchas personas, por no decir casi nadie: Que no los haya es mentira pues los hay y lo llevan a cabo pero siempre son pocos, muy pocos mejor dicho que consiguen mantener tal privacidad a buen grado.

 

Lo mismo esperamos de los demás, sabemos que desde cualquier familiar a cualquier vecino y ya sin decir cualquier compañero de actividad laboral está en su casilla bien programada y bien definida por su patrón ya mostrado y compartido. Esto es un arma de doble filo para los mejores momentos de las mejores crisis que pronto o tarde llegan, ¿quien fue?, ¿cuando fue?, ¿por que fue?, como identificar el acto por la posibilidad que fue llevado y realizado por tal persona que pueda resumir o enlazar e incluso justificas por su patrón.

 

En los mejores casos es el antítesis de quien lo ejecuta, llevar el extremo al polo opuesto de lo que es su patrón para demostrar que no tiene ni vínculo ni posibilidad de llevarlo a cabo, ni proceder. Pero no nos engañemos pues hasta las mejores fórmulas matemáticas en están en ello, no se debe subestimar el poder de las estadísticas y las inviolables reglas de la excepción que ayudarán a confirmar las no solo probabilidades que tal conducta alterada haya sido llevada por tal individuo, sino la seguridad muy elevada en porcentaje que así fue y casi no podría ser de otra forma.

 

Porque precisamente el propio patrón, los propios procesos, el propio historial, las inconfundibles probabilidades y sin mencionar necesidades, y sobre todo las necesidades o resultados que se obtiene después de todo se justifica y se demuestra sin mover un solo dedo. ¡Razón de más para su propio patrón!

 

Sea usted pues, estimado lector, patrón de su propia vida.

domingo, 31 de mayo de 2020

De correas a seguridad, o sea confianza a la libertad.


Veo venir que será un problema pasear los perros sin correa y sin cadena.
Pronto obligaran que bien sea por activa o por pasiva siempre se haga acompañar el perro de su acompañante pero completamente ligado, no se tolerará que vaya suelto por ninguna causa ni menos necesidad.

Obvio es algo que ya se hace cumplir escrupulosamente en muchas partes del mundo, sobre todo en ciudades donde al haber tanta densidad y tan poco espacio se habrá generado un que otro conflicto entre todos, los que no tienen perros a los que si disponen.

El dilema aquí por la zona donde resido es bastante diferente "por ahora", para empezar contemplamos de mucho espacio de calles, avenidas y parte de no campos pero si parcelas sin ocupar, o sea mejor dicho sin construcción. Ello me permite pasear a mi can de una forma bastante segura : nunca llevo correa, nunca llevo cuerda y nunca tengo nada en mano.

Algo tan simple como acompañar, algo tan simple como esperar, algo tan simple como jugar, y sobre todo algo tan simple como intuir por donde queremos ir los dos y si vamos bien. Tenemos obvio después de muchos años pues una cierta comunicación en donde a pocas señales queda patente si avanzar, esperar o regresar de una vez.

Antes que se me olvide no hay que descuidar las varias veces que ellos mismos dicen que ya quieren regresar, obvio cambia con el tiempo, con los años y con las ganas o mejor dicho resistencia de largos paseos.

¿Y todo esto a que viene? Pues me inspiré en los últimos acontecimientos en donde cada vez se hace algo mas sensible, no se si polémico, pero si evidente cruzarse con otras personas que a la vez pasean sus respectivos canes, perros o mascotas.

Muchos de estos lo hacen de la misma forma : completamente amarrados, ligados, forzados y marcados. O sea no se separan de sus respectivos "amos" por así decir.

Sucede pues que cuando ya nos ven de lejos o de dos calles que pronto nos cruzaremos se produce el acto inevitable, sospecha, miedo, intriga, falta de decisión, miradas y otras cosas que ellos sabrán como llamar.

Pero ver un can pasear suelto, completamente independiente de su acompañante y no saber como es, o no tener idea de como puede reaccionar cuando se vaya a aproximar con el suyo propio es todo un dilema casi eterno, muchos muy convencidos de que habrá problema, ladridos o en el peor de los casos pelea inevitable.

Y llega la otra sensación automática e inevitable, ¿como es posible que uno pueda llevar siempre su can suelto? ¿Por que lo hace? ¿Realmente se permite tal libertad, tal seguridad y tal responsabilidad? Y si sucede algo entonces, ¿que será?.

Primera solución, se quedan parados, quietos en la calle y esperan que nosotros pasemos, digamos algo así como que quedan a la guardia muy atentos a cualquier tipo reacción; lo que sucede es triste : nada. Pasamos siempre como si nada y con nada, somos mas libres y pasamos precisamente por la libertad que da la calle.

Segunda solución, cambiarse de acera, de lado, retener mas vigorosamente su respectivo can, alguna puntual vez casi bloqueando su respiración, algo impensable porque tensa y empeora más todavía el momento incómodo como innecesario.

Y tercera solución si aplica cuando da tiempo y cada vez lo hacen mas, no se por que : darse la vuelta, cambiar completamente de ruta, ir a una calle paralela pero de forma casi inmediata, sin análisis y sin tiempo. Es un click mental o procedimiento que lo tienen asumido antes de perder tiempo valioso.

Y lo explico porque me apena, cuando después muchos en otros contextos presumen de tener perros en casa, de saber cuidarlos, de pasearlos, de llevarlos a veterinarios, de tener infinito amor por ellos y bla bla, pero un simple paseo dice todo y más de como eres, quien eres, con quien eres, como tratas, como subordinas, como confiás y como dejas de confiar en el primer instante, sin decir ya la terrible palabra de prejuicio.

Para terminar pues siempre lo mismo, pasado el momento tan crítico de la gran diferencia entre dos perros simples cualesquiera, que uno siempre va amarrado y el otro va simplemente suelto y sabe incluso por donde debe ir, es la cara asombro, de perplejidad y de casi tristeza al ver que no sucede nada, nada tenía que suceder pero se esperaba que todo sucediera.

Otro día si se da el caso podré explicar como llegar a esa situación en la que el can se fie mas de ti que de si mismo. #pueseso

lunes, 18 de mayo de 2020

La secretaria, mi secretaria.


Necesito una secretaria.Si, si, necesito una secretaria informática de verdad.

Necesito una secretaria que me haga recordar las cosas. Necesito un asistente tipo secretaria muy accesible que me recuerde cosas, detalles, programas, publicaciones, citas y algunas cosas mas.

El problema veo es que esta secretaria debe ser muy amena, muy práctica, muy accesible, y obviamente que ella me mande los mensajes solo con el tiempo antes justo para que no se me escape mas cosas, mas programas, mas citas, mas encuentros.

Voy a exponer otro ejemplo real : en estas fechas de confinación gracias al covid-19 se han desarrollado varias exposiciones, varias conferencias, varios podcast, muchas publicaciones amenas, muchos comentarios válidos, buenos memes del día, buenas fotos de la semana... En fin, muchas cosas válidas pero que siempre se me escapa, siempre se nos escapa.

Si tuviéramos una secretaria que conociese un poco poquito nuestro perfil sabría ella muy bien que cuando salga un tema del día muy mencionado vinculado a los que me gusta pues me avisaría sin mas, luego yo consulto si merece la pena o no, pero ya sabemos y sobro todo ella la secretaria informática sabe que si realmente es "de lo que quiero" leer o saber o escuchar.

Ahora viene mi pregunta clave, ¿existe tal secretaria informática ahora?, es de código libre, ¿alguien conoce algo similar? O pido algo que nadie quiere saber nada y me dirán que eso es atacar la privacidad. Ya dije que no es para nadie mas que para mis gustos, no tiene porque dar, hacer ni decir nada mas que a mi los puntos que sigo, persigo o busco.

Por eso menciono algo así como simple y efectiva secretaria, porque a mi se me escapa a diario muchas muchas cosas, y mas con mi terrible memoria desmemorizado cíclico crónico eterno.